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Portal Next: encuentro internacional sobre residencias en Sudáfrica

  • 9 de septiembre de 2022

Cecilia Checa, jefa de programación de NAVE, participó del encuentro que se realizó en Makhanda, Sudáfrica.

La encargada de programación del Centro NAVE, Cecilia Checa, asistió desde el pasado 25 de junio hasta el 8 de julio al proyecto «Portal Next» en Sudáfrica. Este evento tiene como objetivo la reunión de diferentes estructuras de residencias de creación alrededor del mundo, conectando redes de expansión de artistas y curadores en una instancia de intercambio, colaboración y presentación. 

Desde el apoyo financiero principal de Pro Helvetia, fundación cultural Suiza con sede en Zúrich, está organización pública tiene como finalidad, a través de la cultura, vincular a Suiza con distintas regiones del mundo. Asimismo, buscan la fomentación y el enlace de proyectos artísticos ante Sudamérica. 

«Portal Next» fue impulsado principalmente por Sandro Lunin, director de Kaserne Basel, centro dedicado a la expresión dramática en Basilea, que inicialmente promovió el diálogo entre Norte-Sur. Por otra parte, se encuentra Crucero Seethal, directora del Festival Nacional de las Artes en Makhanda, Sudáfrica. 

El encuentro abarca a varios países, donde todos se localizan en el hemisferio sur: Chile, Filipinas, Suiza, Sri Lanka, Túnez, India, Líbano, Mozambique, Sudáfrica. Centro Nave ha sido el único representante de América, donde tal hito se da por el presente vínculo con Kaserne Basel desde Suiza, dado a pasados proyectos de intercambio que se han realizado entre ambos países. 

Con solo una primera etapa, ya con dos años desde su estreno, «Portal Next» cuenta con un ambiente para nutrir, dar vida a nuevas ideas a través de reunión de artistas, logrando orgánicamente a través del acto de convocar con propósito. Cecilia Checa señala que “se dieron espacios de residencias con ámbitos con los que nunca NAVE se había vinculado. Un territorio nuevo”. 

¿Cuáles fueron los sucesos que más recuerdas y que hayan llamado tu atención?

Creo que es importante mencionar que el encuentro se dividió en dos grandes partes; una cada semana. Inicialmente, estuvimos en el Festival Nacional de las Artes en Makhanda, esto se llevó a cabo con nosotros habiendo empapado de la realidad en Sudáfrica, ya que es el segundo encuentro que tenemos desde el equipo de NAVE. El primero fue en Suiza, en abril. El equipo ya se conocía anteriormente, fue plenamente de observación de varias piezas.

La última semana nos fuimos a un lugar un poco más campo, era un espacio de residencia nuevo de uno de los compañeros que se encontraba en el proyecto. Las reuniones que se dieron y la mesa de trabajo las tuvimos en el espacio residencia de Boyzy. Donde pudimos, proceder a la real razón de nuestro viaje: Entender nuestros contrastes, nuestras realidades y cómo vamos procediendo en la labor del acompañamiento y de residencias de creación para los artistas locales, o los artistas que decidimos apoyar. 

¿Cómo ves la comparación del nivel latinoamericano de las residencias de creación con las a nivel internacional? 

Es muy interesante, porque los puntos de común que tenemos son bastante fuertes, pero luego las diferencias también. Mayormente lo que nos separa son los puntos socioeconómicos de cada país, nuestro constructo socioeconómico determina la manera en la que procedemos a nivel de gestión cultural.

En la mayoría de los demás países no hay financiamiento público como hay acá, sobre todo en Chile, normalmente viene por instituciones internacionales, por lo que se hace más difícil el cupo, ganar un apoyo dentro es mucho más difícil.

¿Cómo sientes que se percibieron las residencias de creación en Sudáfrica?

Para ellos lo principal de la residencia es el edificio. En el primer encuentro que tuvimos en Sudáfrica fue muy interesante, yo sentía que era como un Powerpoint que me hacían desde una mobiliaria, era constantemente hablando del lugar y de la tierra. La mayoría de los lugares culturales no ser dueño de un espacio no es un obstáculo para llevar a cabo un proyecto, pero para la percepción de Sudáfrica es primero la tierra, después del proyecto. 

Sobre alianzas internacionales de NAVE

Al igual que NAVE, el centro de residencia de creación del Líbano, lleva varios años en funcionamiento. Entre ambos espacios se armaron una serie de preguntas que dirigieron las conversaciones del encuentro:  ¿Qué es lo que sucede con un artista después de que termina una residencia?; ¿Qué podemos darle además de la infraestructura del lugar?; ¿Cómo podemos difundirlo en redes para potenciar lo que nosotros tenemos para el artista?

¿En qué aspectos está experiencia puede aportar en el progreso artístico de NAVE?

Yo creo que está experiencia implicó en qué revisemos algunas cosas que ya teníamos como instauradas. Hizo que por lo menos, desde la parte de coordinación con el equipo de producción, pueda darle una vuelta algunas cosas. Siento que uno está mucho más en una máquina, para nosotros tener la experiencia de ser residentes podemos ver lo transformador y los significativos de estar en un lugar alejado. Permitirse un ritmo de razonamiento, tal vez ser más orgánicos, más paulatinos, mucho más contemplativos. Fue un recordatorio por lo menos de entender, que sí bien institucionalmente tenemos alguna obligaciones, tenemos que velar por un ritmo más tranquilo. 

¿Cuáles fueron las principales inquietudes o fortalezas que aparecieron en el desarrollo del evento? 

Durante el encuentro, había mucha ansiedad por materializar lo que ganamos durante nuestra estadía, fue un debate de hasta qué punto nosotros tenemos que llegar con algo en las manos. De igual manera, estamos intentando responder estás dudas de manera virtual, ya que el tercer y en teoría último encuentro que tenemos será en marzo, en India. Creo que ahí es donde queremos lograr algo un poco más concreto.

¿Cómo fue la experiencia a grandes rasgos? ¿con qué sensaciones te quedaste? 

En realidad me pasó qué me sentí muy orgullosa de lo que Latinoamérica había forjado con tan pocos recursos. Haberse permitido insistir en este tipo de espacios, estar en un punto en el cual nos podemos abocar y ocupar de los aspectos más sensibles, pero que al mismo tiempo terminan siendo banales. Comprender qué es el acompañamiento, qué es el darle valor, los componentes de un espacio de residencia, ver realmente que esto lleva tiempo, darle un espacio de apreciación. Por ese lado supe que desde la región venimos súper bien, fue un contraste bastante gratificante.