Residencia

Tinkui

Este proyecto de investigación y creación de artes escénicas, reúne destacados protagonistas del mundo de la danza tanto de Chile como de Bolivia, cuya presentación tiene como fin desplegar las principales características de la tradicional fiesta del país altiplánico llamada Tinkui, la cual se realiza durante el mes de mayo en un pueblo llamado Macha, ubicado al norte de potosí.

Tinkui es un ritual de danza en el cual las comunidades cercanas a esta ubicación, se trasladan hacia un punto geográfico determinado, mediante cantos, baile, carreras y mucha música.

Ficha artística

Luis Moreno (Chile)

Juanqu Arévalo (Bolivia)

Gaba Claros (Bolivia)

Elena Filomeno (Perú-Bolivia)

Francisco Bagnara(Chile)

Bernardo Rosado (Bolivia)

María Betania González (Chile)

Galo Coca Soto (Bolivia)

Espacios de apoyo para su exposición Galería Metropolitana (Cl), Centro NAVE (Cl), Materia Gris (Bol), Persona Casa Galería (Bol), Residencia Inmaterial (Bol)

+ sobre Tinkui

En un mundo donde las fronteras parecieran que son más que una línea imaginaria, y definen las diferencias culturales, idiomáticas, costumbristas e ideológicas entre una nación y otra – por más que pertenezcan al mismo espacio territorial, o compartan fallas geográficas que puedan ser patrimonios de la humanidad – el trabajo colaborativo que presenta Tinkui surge como un oasis en medio de un desértico sentido de convivencia y vecindad, el cual se ha visto acrecentado por diferencias políticas impulsadas por gobiernos egoístas o autoritarios, que solo velan por los intereses propios más que por los del continente.

Es en este momento donde irrumpe esta presentación artística que relata una antigua costumbre altiplánica que se resiste a morir, traspasando este acto de generación en generación, y que hoy junta a hermanos bolivianos y chilenos.

Acercarse a Tinkui es viajar en el tiempo, es rozar aquella vieja tradición altiplánica de abrazar la tierra, abrazar el agua, abrazar el fuego y el aire, todos los elementos que nos brinda nuestro planeta, y que antes eran tan venerados como hoy lo son aquellos productos tecnológicos que nos brindan las multinacionales para saciar el consumismo, tan inherente al humano, pero que antes, esas ganas pertenecían a nuestros recursos naturales, hoy tan escasos.